¿QUÉ TE MOTIVÓ A EMPEZAR A JUGAR HOCKEY?
Arranqué a jugar al hockey desde muy chiquita, cuando estaba en Year 2 del colegio. Al principio lo hice como una actividad más, pero con el tiempo me fui dando cuenta de que realmente me encantaba. Siempre me gustó hacer deporte, pero con hockey descubrí lo mucho que disfruto del juego en equipo. Desde entonces no paré, y sigo jugando hasta hoy. Me encanta la dinámica del grupo, apoyarnos entre todas y compartir tanto los desafíos como los logros.
¿CUÁL HA SIDO EL MOMENTO MÁS DIFÍCIL DE TU CARRERA DEPORTIVA?
Por suerte, hasta ahora no tuve lesiones, pero si tengo que pensar en un momento difícil, sin dudas fue en 2017, cuando me tocó pasar de la sub 18 al plantel superior. En ese momento el entrenador era ‘Peti’ Castillo, y me acuerdo perfecto que después de la pretemporada me llamó para hablar. Me dijo que yo era la jugadora número 18 para estar en primera, y como solo se pueden citar a 18, tenía que decidir: o jugaba casi todos los partidos en reserva, o quedaba como última opción en primera. Sin pensarlo mucho le dije que quería estar en primera. Pero fue una decisión que me hizo dudar muchas veces después. Ese año fue durísimo: literalmente no jugaba ni dos minutos por partido. Todos los domingos me iba súper frustrada, sentía que no importaba cuánto entrenara o me esforzara, no lograba ganar minutos en cancha. Encima en ese momento jugaba con mi hermana, que siempre me tiraba buena onda e intentaba levantarme, pero yo no veía avances. Recién sobre el final del año empecé a ganarme mi lugar, y de a poco me dieron más minutos. Por suerte ese año llegamos a la final y la pude jugar. Fue un aprendizaje enorme, sobre todo de paciencia, esfuerzo y perseverancia.















